Los dhatus o tejidos corporales | ARADHARI

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16/octubre/2020

Los dhatus o tejidos corporales

En Ayurveda se reconocen en nuestro cuerpo siete tejidos corporales o Dhatus. Estos tejidos son los que nos nutren, nos dan vida y forma, nos sostienen. Son el elemento que nos proporciona la parte más física de nuestro ser y por tanto, son una parte fundamental en nuestra salud.

Si atendemos a su etimología, la palabra dhatu se forma de la raíz “dha” que significa lo que sostiene o mantiene, así comprendemos mejor la importancia que tiene conocer cuáles son los dhatus y cuál es su estado en nuestro cuerpo. De esta forma, podemos tomar las medidas oportunas para mantener o conseguir una óptima calidad de nuestros dhatus.

si la alimentación es adecuada y de calidad, nuestros dhatus se irán nutriendo de forma correcta

Los dhatus no son independientes unos de otros, sino que tienen una estrecha relación. El primero, rasa dhatu, va a nutrir al segundo, rakta dhatu, y así sucesivamente. Rasa dhatu, se equipara al plasma y se forma mediante la asimilación de los nutrientes que tomamos en nuestra alimentación. Por esta razón es tan importante llevar una dieta correcta, y es que si la alimentación es adecuada y de calidad, nuestros dhatus se irán nutriendo de forma correcta y serán fuertes y sanos.

En el proceso metabólico de transformación de nutrientes en el siguiente tejido, se generan también los llamados “Upadhatus” o tejidos secundarios y un subproducto de desecho de este proceso.

Pero veamos un poco de cada uno de ellos, y así podremos empezar a observar cómo reconocerlos en nuestro cuerpo.

Rasa, se relaciona con el plasma y su función principal es hidratar y nutrir. Sus tejidos secundarios son la leche materna y el fluido menstrual. Cuando rasa es de buena calidad, lucimos una piel sana e hidratada. Sin embargo, cuando no ha tenido un correcto desarrollo podemos sentir cansancio, pesadez, náuseas, delgadez, sequedad en la piel y las mucosas, etc.

Rakta, su equivalente es la sangre, y es el tejido que da vida. Su upadhatu son los vasos sanguíneos, arterias y venas. En condiciones óptimas, nos proporciona una piel brillante y con buen color, en caso contrario puede producir sangrados, abcesos, ictericia, enfermedades vasculares, palidez…

Mamsa, es similar a la masa muscular, por lo que proporciona fuerza, da forma al cuerpo y protege los huesos y otros órganos internos. Los tejidos secundarios a los que da lugar son la piel y la grasa subcutánea. Los productos de desecho son el cerumen de los oídos, las legañas y los mocos, por lo que cualquier alteración en estas secreciones nos puede indicar un mamsa de mala calidad.

Meda, se asemeja al tejido adiposo y su función principal es la lubricación. El upadhatu de meda son los ligamentos y su producto de desecho el sudor. De esta forma, si meda dhatu es de mala calidad podemos padecer de sudoración abundante y con mal olor o ausencia de sudor, rigidez en los movimientos, obesidad o delgadez y/o dolor en la zona lumbar, entre otros síntomas.

Asthi, son los huesos, y como ya sabemos sostienen nuestro cuerpo y protegen la médula ósea en los huesos de mayor tamaño. Los tejidos secundarios son el vello, las uñas y los dientes. Cuando asthi dhatu tiene un estado óptimo, nuestros huesos,  articulaciones, y también los upadhatus son fuertes. En caso contrario, pueden producirse calcificaciones, fracturas, pérdida de densidad ósea, incluso la caída del vello corporal.

Majja, se relaciona con el sistema nervioso. Su función es lubricar y dar fuerza al sistema nervioso. El upadhatu de majja es el cabello. Si majja es de calidad se traduce en unas articulaciones flexibles, y una piel untuosa. Sin embargo, cuando la calidad no es la adecuada, podemos sentir pesadez, dolor articular, alteraciones en el equilibrio, vértigo, mareo o insomnio.

Shukra, aunque en los textos clásicos se relaciona con el semen y los óvulos, es un tejido que está más ligado a la capacidad regeneradora de nuestras células. Al ser el último de los dhatus, y por lo tanto el más sutil, no genera ningún tejido secundario ni tampoco ningún producto de desecho. En caso de que este tejido no se haya nutrido correctamente, se puede notar aumento o falta de deseo sexual, dolor, infertilidad, impotencia y otras dolencias relacionadas con los órganos reproductores.

Ésta ha sido una breve introducción sobre los dhatus, ya que hablar sobre ellos podría extenderse muchísimo más. Sin embargo, con estos datos lo que pretendo es poner de relieve el valor del autoconocimiento para mantener nuestra salud.

Me gustaría cerrar esta entrada del blog, recordando la importancia que tienen los dhatus, ya que al ser un elemento principalmente físico, son el primer foco donde podemos centrar nuestra atención para empezar a escuchar lo que nuestro cuerpo nos pide. Observar qué cosas no están del todo bien, cuáles nos causan molestias, teniendo siempre presente, que no podemos ni debemos naturalizar situaciones que nos incomodan, pues con el tiempo podrían agravarse y dar lugar a determinadas enfermedades.